Oración De Protección Contra Enemigos Ocultos Y Siéntete Protegido

En nuestra vida diaria profesional o personal debemos ser muy cuidadosos con ciertas personas a nuestro alrededor y vivimos juntos. Como dice el refrán chino, “ten cuidado con el que tiene una lengua dulce y una espada en la cintura”, porque el daño puede ser grande si no mantenemos los ojos abiertos.

¿Pero quiénes son estas personas con las que debemos tener tanto cuidado? Enemigos declarados, falsos amigos y enemigos invisibles.

En otras palabras, no estamos hablando de nadie, sino de personas que son capaces de cualquier cosa para lograr sus objetivos personales y profesionales, hasta el punto de utilizar a otros o pisarlos en la vida.

Oraciones De Protección Contra Los Enemigos Ocultos

En la baraja gitana estas personas están representadas por dos cartas muy negativas y poderosas: la Serpiente, que representa a esa persona bajita, falsa, mentirosa, de doble cara, que utiliza el engaño, la picardía y la bajeza para involucrar a sus víctimas e incluso acabar con ellas.

Son tan falsos que ni siquiera entendemos sus tácticas. Cuando menos lo esperemos, nos involucrarán y nos matarán.

El otro es Oso, esa clase de amigo o colega bueno y siempre solícito que se parece más a un hermano o primo íntimo, en quien podemos confiar nuestros problemas, sueños e intimidades.

Se vuelve tan íntimo con nosotros y con el hogar que, cuando vamos a ver, nos roba la vida, los sueños y nos destruye. Es el del “abrazo de oso amigo”, que nos abraza hasta la muerte.

Para protegerse de estos enemigos y falsos amigos y protegerse de ellos, te presentamos 2 oraciones que hacer todos los días:

Oración Para La Protección De Los Enemigos Visibles E Invisibles

Abran las heridas, Sagrado Corazón, todo el amor y la bondad, la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, en mi cuerpo sea derramada hoy y para siempre.

Caminaré vestido y armado con las armas de San Jorge. Que mis enemigos, teniendo pies, no me alcancen; teniendo manos, no me cojan; teniendo ojos, no me vean, y pensamientos no puedan tener para hacerme daño.

Armas de fuego que mi cuerpo no alcanzará, cuchillos y lanzas se romperán sin que mi cuerpo lo alcance, cuerdas y cadenas explotarán sin que mi cuerpo se ate.

Jesucristo, protégeme y defiéndeme con el poder de tu Divina Gracia y la Virgen de Nazaret cúbreme con el sagrado y divino manto, protegiéndome en todos mis dolores y aflicciones; Dios, con su Divina Misericordia y gran poder sé mi defensor contra el mal y la persecución de mis enemigos.

Oh glorioso San Jorge, en nombre de Dios, en nombre de la Virgen de Nazaret y en nombre de la falange del Divino Espíritu Santo, extiéndeme tu escudo y tus poderosas armas, defendiéndome con tu fuerza y tu grandeza, del poder de mis enemigos carnales y espirituales, y de todas sus malas influencias, y que bajo las garras de tu fiel yugo mis enemigos sean humildes y obedientes contigo, sin atreverse a tener una mirada que pueda perjudicarme.

Así sea, con el poder de Dios, de Jesús y de la falange del Espíritu Santo Divino. Amén.

Oración Pidiendo Protección Contra Enemigos Ocultos

En los casos de protección contra los enemigos ocultos, tenemos un consejo importante: el salmo 91, es el más adecuado, porque funciona como una verdadera barrera contra el mal. Cuando te sientas vulnerable o inseguro, acude a él y observa cómo vuelve tu confianza.

Tú que vives bajo la protección del Altísimo, que vives a la sombra
del Todopoderoso,

Dile al Señor: “Tú eres mi refugio y
mi ciudadela,
mi Dios en quien confío.

Es él quien te librará de la trampa del cazador y de
la perniciosa plaga.

Te cubrirá con sus plumas;
bajo sus alas encontrará refugio.
Su fidelidad será su escudo.

No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela a la luz del día,

ni la plaga que se propaga en la oscuridad,
ni el mal que hace estragos al mediodía.

Que caigan mil hombres a tu izquierda y
diez mil a tu derecha:
no te golpearán.

Pero verás con tus propios ojos, contemplarás
el castigo de los pecadores,

Porque el Señor es tu refugio.
Ha elegido, para el asilo, al Altísimo.

Ningún mal vendrá a ti,
ningún azote vendrá a tu tienda,

Porque a sus ángeles les ordena que te guarden
en todos tus caminos.

Te tendrán en sus manos,
para que no tropieces con ninguna piedra.

Caminarás sobre una serpiente y una víbora, y cabalgarás
sobre los pies de un león y un dragón.

“Porque al que se ha unido a mí, lo libraré y lo
protegeré, porque conoce mi nombre.

Cuando me invoque, le responderé;
en la tribulación estaré con él.
Lo entregaré y lo cubriré de gloria.

Será favorecido por largos días,
y le mostraré mi salvación”.

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